ROMANCE DEL NIÑO Y EL SAUCE - Maestro Horacio Peñalba - Argentina




Sentado sobre sus ramas
soñaba el niño en las tardes,
mientras sus ojos miraban
el mundo ajeno y distante.

La brisa lenta del tiempo
volaba por los costados
y entre los dos, el silencio,
juntaba el tronco y las manos.

Ay, madre, siento sus ramas
y adentro de su madera
hay un niño que me habla.

Ay, madre, quiero prestarle
mis ojos para que mire
y mis pies para que ande.

La verde lluvia del sauce
lo envuelve como un abrazo,
igual que una madre dulce
que lo protege en sus manos.

Hasta la frente del niño
tiende sus hojas delgadas
y el sauce bebe en sus ojos
agua pura de la infancia.

¡Ay!, niño, cómo decirte,
que con mi savia y tu sangre,
por amor estoy temblando.

¡Ay!, niño, cuando te alejes,
de mi verde lleva un gajo,
quiero vivir a tu lado.


Poeta
Horacio Peñalva

4 comentarios:

Stefania dijo...

Querido Horacio, es un placer tenerte con nosotros y que nos dejes la mestría de tus versos. Muchas Gracias.
Stefania

EMMuñoz dijo...

Es muy bello. Parece una cancion para niños.

Felicitaciones, Horacio.

Emilio.

Norma Estuard dijo...

HERMOSO HORACIO,SI PARECE PARA NIÑOS CON ESA TENDENCIA ESPAÑOLA QUE PERCIBO,MUY LINDO,UN BESO..NORMY

Ana dijo...

Es un romance bello, pero de otro tiempo. Ahora debieran escribirse "crónicas", referencias actuales. Demodee, como le dicen.
Esto no me emociona si no regreso al pasado y yo quiero vivir intensamente los latidos de este tiempo, donde un niños no le canta a un sauce ni le habla a su madre de esa forma. Perdonen lo negativo, pero es lo que siento.
ana